Colin McRae Rally 3

 

Nota

8/10

A favor

+ Aspecto inmejorable de los coches.
+ FX espectaculares.
+ Traducción completa a nuestro idioma.

En contra

- Física irreal en choques.
- Competició sólo con Focus.
- Falta sonido 5.1.

La leyenda de los juegos de rally

Con la llegada del primer C.M. por el 98 se puso el listón muy alto en la creación de este tipo de juegos. El título en cuestión hacia gala de un motor gráfico envidiable para la época, y el apadrinamiento de un magnífico piloto. Además contaba con licencias de las principales marcas comerciales del mundo de los rallies, siendo Subaru la principal (por afinidad laboral con el corredor estrella). Pero por lo que realmente marcó una época fue por su jugabilidad. La conducción hiper-realista, no por ello peleada con la adicción extrema que causaba, y una física pocas veces superada (véase Gran Turismo) establecieron las bases de una nueva manera de ver el mundo de los juegos de carreras. Si bien la gente de Codemasters había logrado crear una obra excelente se superaron con la llegada de la segunda parte de la saga casi tres años más tarde, aunque tampoco con la aceptación que debiera por la crítica en general.

Sin más espera que un año y medio, el equipo de Codemasters ha conseguido rizar el rizo. Basándose en la máxima que caracteriza a la saga, jugabilidad y realismo, se ha logrado un nivel que dará mucho que hablar y pondrá los pelos de punta a más de un desarrollador. Con la llegada de C.M.3 se ha establecido un nuevo hito. Pasemos a analizarlo detenidamente.

Gráficos

Soberbio. Tan solo una palabra basta para describir el aspecto gráfico del juego. Sin lugar a dudas hará llegar a nuestra consola a los límites, pero no por ello perdiendo fluidez. Se ha hecho una gran labor de optimización gracias a la cual disfrutaremos del más grande abanico de detalles a una tasa de frames nada desdeñable.

El modelado de coches roza la perfección. Con un detalle que se acerca a la paranoia, todos los coches disfrutarán de una grandísima cantidad de polígonos (15.000 en el caso del Ford Focus). La alta variedad de modelos goza de una gráfica casi foto realista. Los escenarios son harto grandes y variados, 8 países y 7 etapas por país. Correremos a lo largo del planeta en escenarios tan diferentes como la española Vall d´aran a la desértica Australia o helada Finlandia. Todos ellos estarán dotados de los más variopintos elementos a lo largo de la pista haciéndonos olvidar que realmente nos encontramos ante un juego y no la retransmisión de una competición real. Contaremos con puentes, señales, vallas publicitarias, un sinfín de arbustos árboles y matorrales, muros, etc. Variados son incluso los mismos tipos de terreno, alternando por ejemplo el tipo de asfalto, grava o nieve.

Los efectos de luz en tiempo real, así como los brillos en la pintura del coche están tratados de una manera magistral, dependiendo en todo momento de diferentes aspectos tales como la hora del día o la cantidad de suciedad que tiene el coche. Los efectos de partículas hacen honor al resto del apartado técnico, mostrándonos con todo detalle en levantamiento de tierra en terrenos arenosos y el humo blanco de los neumáticos al arder por diferentes asfaltos.

La ambientación también cuenta con todo lujo de detalles, de esta manera podremos ver el taller donde repararemos el coche después de cada jornada, el inicio de la etapa de otros corredores, así como el podio con escenas cinemáticas desarrolladas con el propio motor del juego. La suciedad de la misma manera que el resto de elementos naturales que interactúan con el coche se han reproducido a la perfección. Es un lujo el ver como por ejemplo se nos llena el coche de agua al pasar sobre un charco, o cae la nieve sobre nuestro parabrisas. Debemos destacar que jugando con la cámara dentro de la cabina se disfrutarán de más elementos así como de una conducción mucho más realista que en la cámara posterior, y aunque no nos guste esta vista será casi una obligación ver el limpia parabrisas trabajando en circuitos de lluvia o nieve.

El modelo de daños también es estupendo, pudiendo por ejemplo hacer volar el capó en cualquiera de los saltos que tienen los escenarios, reventar una puerta en un choque lateral contra un árbol o causar desperfectos graves en los parachoques en una de las muchas salidas de carretera que tendremos a lo largo de la etapa. Además dispondremos de un selector de las cada vez más famosas pantallas 16:9. En definitiva una nota altísima en el apartado gráfico y referencia absoluta para el desarrollo de nuevos títulos.

Sonido

Como no, debemos destacar la gran labor hecha por la parte de Codemasters para presentar el título con toda la grandeza que se merece, completamente doblado al castellano. Si bien la propia voz del copiloto de McRae, Nicky Grist, vendrá por defecto en inglés, podremos seleccionar nuestro idioma en las opciones de sonido. El jugador con experiencia ya sabe por lo que hay que agradecer tal hecho. Si bien C.M. 3 no es un juego en el que se tenga que seguir ningún hilo argumental, es casi elemental el seguir un guión a lo largo de la carrera. Los comentarios de nuestro copiloto son fundamentales al volante de coches con alrededor de 300 CV de potencia y con una anchura de carretera ligeramente superior a la de nuestro vehículo. Si no tenemos capacidad de anticipación difícilmente podremos completar ninguna etapa sin salirnos al menos una vez de la carretera.

Los efectos sonoros nos han gustado bastante. Los diferentes elementos del juego disponen de una variedad de sonidos alta y real. Tanto el motor de los coches como los diferentes tipos de terreno emiten un sonido particular y que nos meterá de lleno en el mundo de los rallies. Mediante los altavoces diferenciaremos claramente cuando pasemos de grava a asfalto, o incluso de un tipo de asfalto a otro. Los derrapes y chirriadas están representadas con una calidad pasmosa, así como el petardeo del tubo de escape en las reducidas.

Aunque durante el desarrollo de la carrera no contemos con música, el juego dispone de una banda sonora bastante buena que hará las delicias de más de un jugador durante las presentaciones o el menú esta vez si traducido al castellano. Si bien debemos quejarnos de algo en este apartado es en la no inclusión de un modo de salida 5.1 como dispone la versión de X-Box. El estéreo se nos queda corto en un sistema surround, y a buen seguro muchos jugadores habrían disfrutado de sus posibilidades.

Jugabilidad

Como hemos comentado con anterioridad la saga gira entorno a una idea muy clara, ofrecer un entorno visual y sonoro lo más parecido posible a la realidad sin por ello sacrificar la jugabilidad del título. Es un juego altamente adictivo, largo y entretenido por lo que no nos defraudará en absoluto.

No nos engañemos, el que el juego enganche desde un principio no significa que no sea difícil. De hecho tardaremos en controlar el coche, si bien se denota un aprendizaje progresivo desde la primera etapa. Es un juego en el que no se nos da nada hecho y nos exigirá alguna que otra hora frente al televisor para empezar a controlarlo todo. El objetivo del juego es fácilmente deducible en un título como este, teniendo el modo competición y el de carrera independiente. Dispondremos de un total de 7 coches oficiales del campeonato WRC (Lancer, Focus, Impreza, Xsara, Puma, Punto y Saxo) así como los ya clásicos extras al ganar diferentes competiciones. Increíblemente no estará el Peugeot 206 a pesar de los éxitos cosechados en las dos últimas temporadas por la marca francesa. Desgraciadamente estos coches tan solo podrán ser seleccionados en modo carrera individual dejando el campeonato exclusivamente para el Focus de McRae, hecho que acorta la vida del juego en gran medida y punto a corregir en futuras entregas (aunque por algo lo habrán hecho).

Esta vez se ha optado por no permitir la posibilidad de interactuar en las reparaciones de los coches, por lo que se limitará exclusivamente al equipamiento y configuración del mismo. Los coches se arreglarán al finalizar cada jornada y nosotros conseguiremos nuevos elementos para mejorar nuestro vehículo conforme vayamos superando rallies, por ejemplo nuevas ruedas o suspensión.

En cuanto a la física del juego debemos criticar un fallo que ya se percibía en los anteriores títulos de la saga, el sistema de impactos. El coche actuará de manera completamente irreal en la mayoría de los casos cuando se choque a casi 180 km/h con una señal o un poste pequeño. Se podrán observar los daños en el modelo y la conducción realmente se verá afectada por el golpe, pero sin embargo el impacto defraudará por su sobriedad. Elemento que no hace pequeño un título tan grande.

Conclusión

Estamos ante una estupenda secuela de esta mítica saga de títulos de simulación de rally y un referente absoluto para el futuro del género.

En definitiva un título indispensable en tu colección si te gustan los juegos automovilísticos, así como una manera de entrar por la puerta grande en los títulos de temática rally para no iniciados.

 

 

 

 

 
 

 

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