Project: Snowblind
Poco queda ya por inventar o
introducir en el género de los
shooters en primera persona,
pero parece que a los creadores
de Soul Reaver todavía les
quedan un par de ideas en el
tintero. Snowblind es un gran
desconocido para el gran
público, dado que Eidos tan solo
recientemente ha comenzado a
promocionar esta nueva creación
que llegará a las tiendas en el
mes de marzo. Incluso su
anuncio, en el E3 de 2004, pasó
bastante desapercibido entre los
grandes juegos de mayores
expectativas que allí se daban
cita. Sin embargo, nosotros
tuvimos ocasión de ir a una
presentación a puerta cerrada de
este título y nos quedamos con
sus buenas maneras.
Aunque Snowblind no diga
mucho, quizás Deus Ex suene más
a los jugones; Project:
Snowblind era en principio un
spin-off o derivado de la
célebre aventura en primera
persona de Ion Storm, con la
salvedad de hacer un hincapié
mucho mayor, o mejor dicho,
exclusivo, en la acción y los
tiroteos. Ya avanzado su
desarrollo, se decidió desligar
al juego de la saga de Warren
Spector y empezar desde cero a
forjar un nombre a Snowblind.
Snowblind tiene lugar en un
futuro cercano, digamos a veinte
o treinta años vista, en el que
Nathan Frost, teniente del
Ejército de la Coalición de la
Libertad, está en Hong Kong
luchando contra el ejército de
una tiránica república
establecida en la zona. Frost
casi muere en una batalla, y
cuando se despierta en el
hospital, se da cuenta de que
algo ha cambiado en él; en
efecto, Frost es un prototipo de
un nuevo tipo de supersoldado, y
cuenta con habilidades
especiales gracias a tecnología
implantada en su cuerpo.
Las similitudes con Deus Ex
no terminan ahí. La ambientación
futurista del juego permite que
el arsenal evolucione de lo
ortodoxo a lo imaginario, y
habrá cantidad de robots con los
que interactuar a lo largo de
los mapeados. Las armas, tal y
como comprobamos hace ocho meses
en la feria de Los Ángeles, son
uno de los puntos fuertes del
juego. Están las estándar, como
la pistola, la escopeta o el
rifle de asalto, pero cada una
de ellas tiene un modo de fuego
secundario poco habitual en los
juegos de este estilo; la
pistola tiene un superdisparo,
la escopeta lanza bombas
pegajosas, y el rifle de asalto,
como no podría ser de otra
manera, una granada.
Algunas de las armas
novedosas, tanto en disparo
principal como en secundario,
nos dejarán perplejos. La
pistola HERF lanza descargas
eléctricas que podrán ir de
enemigo a enemigo, pudiendo
dañar a varios a la vez si están
próximos entre sí. Otra armas
interesante es la “Railgun”, que
nos permite dar a enemigos que
estén bajo cobertura; el truco
de esta arma radica en que
también tendremos una visión
térmica a nuestra disposición,
por lo que si estamos en un
tiroteo entre dos edificios,
podremos ver detrás de qué muros
se esconden los enemigos y
abatirlos con esta arma.
No todas las armas del juego
han sido desveladas todavía por
el equipo, pero aún quedan más
cuyos aspectos merecen ser
destacados. El fuego primario
del lanzacohetes es el de sobra
conocido por todos; sin embargo,
el secundario dispara misiles
teledirigidos. El “Flechette
Rifle” dispara balas que rebotan
en las paredes, haciendo que
podamos impactar en enemigos que
están escondidos tras una
esquina. El rifle de
francotirador, de nuevo, posee
un uso principal de sobra
conocido; pero su fuego
secundario es la “biodominación”.
No solamente dependeremos de
armas avanzadas, sino también de
items. El “Kicker” es una
especie de rifle de energía
cinética que permitirá tanto
atraer como expulsar objetos,
muy al estilo de lo visto en
Half-Life 2. El Ice Pick es un
aparato que nos permitirá
dominar robots enemigos, de
forma que podremos desactivarlos
o volverlos contra sus dueños.
Por último, tendremos una
especie de escudo de plasma, el
“Riot Shield”, que podremos usar
para parapetarnos viendo al
enemigo y cubriéndonos de sus
disparos mientras la energía del
escudo aguante.
Esta variedad de arsenal
permite que podamos solucionar
cada situación de muy diversas
formas. Imaginémonos que hay
unos enemigos cubiertos tras una
esquina y en posesión de una de
esas torretas robóticas
automáticas tan de moda.
Podremos o bien probar suerte
con el “Flechette Rifle”, o bien
con la pistola que atraviesa
muros, o bien con un misil
teledirigido. Si nada de eso nos
sirve, podremos intentar que la
torreta se vuelva contra sus
dueños con un Ice Pick. Hay una
regla que suele demostrarse en
los juegos de hoy en día, que es
que cuantas más formas tengamos
de solucionar un entuerto, más
diversión para el jugador –
Snowblind parece querer
cumplirla a rajatabla.
Pero Nathan Frost ya podía
usar este extenso arsenal y
equipamiento antes de caer
herido de gravedad y ser
“mejorado” por los científicos
de la Coalición. Aparte de ese
arsenal futurista, durante el
juego iremos consiguiendo
habilidades especiales que se
nutrirán de nuestra “bioenergía”.
La primera, que estará
disponible desde el principio,
es una visión aumentada que nos
permitirá ver más espectros de
luz que la visión normal de un
humano; es decir, visión
nocturna y visión técnica. Otras
habilidades que iremos
obteniendo “por el camino” son
el camuflaje óptico, el tiempo
bala, el escudo o la descarga
eléctrica. Un ingrediente más,
quizás el más parecido a lo
visto en Deus Ex, a esta compota
de toque futurista. Finalmente,
podremos usar vehículos, algunos
de ellos pilotados
automáticamente (robóticos), y
otros no, como el tanque Titan,
donde podrá montarse un
conductor y un artillero.
La tarjeta de presentación de
Snowblind termina con su modo
multijugador. Hasta 16 jugadores
podrán batirse en la red tanto
en PS2 como en Xbox y PC, en una
variedad de modos como
deathmatch, team deathmatch,
capturar la bandera, o variantes
como el “capturar la bandera
rápido”. Los jugadores podrán
seleccionar un tipo de soldado
(avanzadilla, francotirador,
soldado normal, etc...), lo que
determinará con qué armas y
habilidades especiales estarán
equipados.
Con un apartado técnico que
promete cumplir, Project:
Snowblind estará en las tiendas
españolas el 25 de marzo, según
las últimas fechas. Quizás se
una nueva adición a un género
muy poblado y fuertemente
dominado por un título llamado
Halo 2, pero su toque futurista
(o muy futurista, en comparación
con otros juegos futurista) y su
originalidad en general pueden
agradar a muchos jugones;
especialmente a los de
PlayStation 2, consola donde no
hay ningún título hegemónico en
el género.